...ESA ZONA QUE LEVANTA PASIONES

Diferentes teorías para saber de dónde proviene la palabra.
Del
árabe Nuha o Nuqra: “cogote”, “hoyo de la nuca”; del
bajo latín según el diccionario de María Moliner con el sentido de
“médula”.
Lo que sí parece seguro es que se trata de una zona especialmente sensible que cubre las cervicales y oculta el cerebelo y que al simple roce todo el sistema linfático vibra, el vello se eriza desde la raíz, el cuerpo queda en suspensión, vulnerable y un escalofrío rápido como el rayo recorre la espalda.
Si hablamos de zonas erógenas se dice que para los
hebreos, su preferida era
el ombligo. Los
africanos se fijan más en
labios y nariz; las
chinas se fijan en la amplitud de la
frente de los hombres símbolo de saber y virilidad por su amplitud.
Los
occidentales…, bueno que cada castellano parlante que lea esto piense en ello para sus adentros.
Pero serán los
japoneses quienes rinden un mayor culto a
LA NUCA. Las geishas eran más atrayentes a mayor blancura de nuca y todavía hoy les resulta de lo más excitante.
"Allí donde nacen tus pensamientos
y mueren alegremente los míos,
las agujas de tus cabellos, amor, hacen llorar mis ojos"
Yasumoto (poeta japonés del s. XVIII)

Los larguísimos pendientes se dejan entrever entre la caída de una melena, pero lucirán en todo su esplendor con un recogido que los deje a plena vista y así también la nuca, esa que despierta picardías... Si algún osado pretendiente acerca sus labios para ofrecernos su caricia-escalofrío, tiene asegurado también el cosquilleo que le producirán en su nariz, cual si fueran bigotes de gato.

Conjunto de anillo 9 flores en color blanco (chalk white) y negro (tupi jet) y pendientes 

Bibliografía: texto basado en el libro Música para los instrumentos del cuerpo. Claves de anatomía humana de Mario Satz.
Libro exquisito que, con un títuto tan ambigüo, se convierte, a pequeñas dosis, en una delicia para el lector más exigente y que en cambio descansa, sin ser molestado tan apenas, en las estanterías de mi biblioteca.